Extremeñas en el descubrimiento

En nuestro proyecto Innovated Librarium, nos hacemos eco de esta noticia del Periódico Extremadura que rescata la memoria de las mujeres que participaron en el descubrimiento del Nuevo Mundo

HISTORIA POR DESCUBRIR

Extremeñas en el Nuevo Mundo: la cultura que asentó la Conquista de la espada

El éxito de ‘Inés del Alma Mía’, primero como libro y ahora como serie ha rescatado las aventuras de la placentina Inés de Suárez en la Conquista de América. Ella es tan solo un exponente de las mujeres relegadas a un lugar oscuro de la historia. Las extremeñas que participaron en el descubrimiento del Nuevo Mundo se ausentan del imaginario colectivo

La Malinche, pintada por Diego Rivera. - PALACIO NACIONAL DE MÉXICO DF

La Malinche, pintada por Diego Rivera. – PALACIO NACIONAL DE MÉXICO DF

Retrato de Inés Suárez, por José Mercedes Ortega. - MUSEO HISTÓRICO NACIONAL DE SANTIAGO

Retrato de Inés Suárez, por José Mercedes Ortega. – MUSEO HISTÓRICO NACIONAL DE SANTIAGO

Marian Rosado

16/11/2020

“Los conquistadores carecen de vergüenza: llegan como mendigos, se comportan como ladrones y se creen señores”, escribe Isabel Allende en las páginas de ‘Inés del Alma Mía’, libro y ahora exitosa serie de televisión que ha sacado a la luz la historia de la placentina Inés Suárez, compañera de Pedro Valdivia en su exploración y conquista de Chile.

Ella es el rostro más conocido a día de hoy de otras tantas extremeñas que se embarcaron hace siglos en la aventura del Nuevo Mundo. Desde pequeños hemos conocido los nombres de Francisco Pizarro, Hernán Cortés o el propio compañero de Suárez, Pedro de Valdivia, pero más difícil es escarbar entre los rostros femeninos de la Conquista y posterior colonización de América. “Es la historia de siempre. La mujer siempre está detrás del hombre, pero ellas fueron igual de importantes o me atrevería a decir que más en el descubrimiento del Nuevo Mundo”, afirma Belén Bañas, profesora de Antropología de la Universidad de Extremadura. “¿Por qué? Porque siguiendo la voluntad de la reina Isabel, ellas pusieron los cimientos de la familia cristiana. No conquistaron con la espada, sino con la cultura, la lengua y la religión”, añade.“Por desgracia, y así ha sido en la historia en general, no solo en el caso de la Conquista, la mujer ha tenido un papel secundario, es ahora nuestro trabajo rescatarlas”, dice Sigfrido Vázquez, profesor en el departamento de Historia de la Universidad de Extremadura y doctor en Historia de América. “Los cronistas de la época no les daban tanta importancia”, explica. “Si tenían la suerte de que les acompañaba un cronista de Indias que sobrevivía, se conoce la historia, si el cronista muere, no”, tercia Bañas. “Pero en el archivo de Indias hay 45.000 legajos, ¿cuánto nos quedará por descubrir?”, asegura.

“A Inés Suárez se la conoce ahora gracias a la serie de televisión pero hay varias mujeres que vivieron experiencias similares. Mencía Calderón (natural de Medellín), conocida como ‘La Adelantada’ llegó a lo que hoy conocemos como Argentina cruzando todo el territorio de Brasil al frente de una expedición. El recorrido duró entre cuatro y cinco años. Imaginemos las visicitudes que pudo vivir”.

 “Las mujeres jugaban un papel asistencial en las expediciones, de apoyo, cuestiones sanitarias, de alimentación y también muy importante en la educación”, explica Vázquez. “Precisamente por ello son el elemento primordial de cualquier colonización, por un término que se conoce en antropología como ‘enculturación’, es decir, expanden la cultura que traen, tanto a su familia como a su entorno (los sirvientes): les llevan a misa, les enseñan a rezar, la lengua, incluso a vestirse ‘de manera honrada’”, subraya Bañas.

Cuadro que podría reflejar a Mencía Calderón / EL PERIÓDICO

Entre la necesidad y la aventura

Las motivaciones de las extremeñas que se embarcaban al Nuevo Mundo sí que no diferían mucho de las de sus compañeros varones: la necesidad. “América era el paraíso terrenal, pero no tanto por el oro y la plata, como se cree erróneamente, sino porque suponía nuevos frutos, nuevos olores, nuevos sabores. Imaginemos a una mujer extremeña de la época que tenía como comida diaria gachas o, quizás si la familia estaba mejor posicionada, podía aspirar a comer cerdo”, cuenta Bañas. “Buscaban una mejora de sus vidas, fortuna. Allí tenían más posibilidades porque era una sociedad más abierta, en construcción”, detalla Vázquez. “En el caso de Inés Suárez, como narra el libro y la serie, se hace amiga y confidente de una princesa inca, de la hija de un emperador, eso en su vida lo hubiera soñado”, añade.

La relación con las mujeres indígenas

Si estas mujeres extremeñas han sido relegadas a un rincón oscuro de la historia, aún más lo están las mujeres indígenas, cuyo papel también fue vital en el desarrollo y las dinámicas entre población nativa y colonizadores. “Ellas jugaron un papel político fundamental, porque sirvieron de nexo entre los dos mundos. Por ejemplo, La Malinche, que fue traductora de Hernán Cortés en la conquista de México-Tenochtitlan. También fue su consejera e intermediaria. O Isabel de Moctezuma, un personaje histórico también para Cáceres”, señala Vázquez.

Pintura que representa a Isabel de Moctezuma. / EL PERIÓDICO

“En cuanto a la relación entre extremeñas o europeas y mujeres indígenas, lo cierto es que las estructuras sociales no cambiaban, no había una conciencia colectiva. A las mujeres blancas les beneficiaba, porque allí se ganaban un estatus solo por su raza. No me consta que cuestionaran la estructura social en ningún momento. Sí había un respeto por las élites precolombinas, de ahí la amistad entre Inés Suárez y Cecilia (la princesa inca que acompaña a la expedición de Valdivia)”, añade el historiador. Discrepa Bañas: “No se puede generalizar pero las europeas suelen tener una buena relación con las nativas. Como decía les enseñan la lengua, la religión, las vestían. También les convenía llevarse bien con ellas. Pero sobre todo lo más importante es que también las podían proteger de los abusos de los hombres”, afirma.

En cualquier caso, lo que queda claro es que la mujer extremeña también dejó su huella en América, solo queda poder desempolvar todas esas historias ocultas durante siglos, como hiciera Allende con Suárez y su periplo. Porque tal y como narra la autora chilena, aunque se trate de esconder, “las mujeres con temple ponen en peligro el desequilibrio del mundo, que favorece a los hombres, por eso se ensañan en vejarlas y destruirlas”.

Fuente: https://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/cultura/extremenas-nuevo-mundo-cultura-asento-conquista-espada_1257661.html

SUS NOMBRES
Ellas

Mapa de América. - ARCHIVO DE INDIAS

Mapa de América. – ARCHIVO DE INDIAS

Grabado que muestra a una mujer en su llegada al Nuevo Mundo. - EL PERIÓDICO

Grabado que muestra a una mujer en su llegada al Nuevo Mundo. – EL PERIÓDICO

Mapa de América. - ARCHIVO DE INDIAS

Mapa de América. – ARCHIVO DE INDIAS

Grabado que muestra a una mujer en su llegada al Nuevo Mundo. - EL PERIÓDICO

Grabado que muestra a una mujer en su llegada al Nuevo Mundo.

– EL PERIÓDICO

  • M. R.
  • 16/11/2020

Inés Suárez (Plasencia, 1507 – Santiago de Chile, 1578/1580). Exploró y conquistó Chile junto a Pedro de Valdivia. Ambos fundan Santiago de Chile, actual capital del país y por aquel entonces bautizada como Santiago de Nueva Extremadura. Allí fundó el convento de la Merced, donde fue enterrada.

Mencía Calderón (Medellín, 1514 – Asunción 1564/1570). Conocida como ‘La Adelantada’ se embarcó en una expedición de alrededor de 300 personas que tenía como destino Asunción. De ellas, 50 eran doncellas, destinadas a contraer matrimonio en el Nuevo Mundo. A pesar de la larga travesía y las constantes amenazas, en una zona que aspiraban a controlar tanto la corona española como la portuguesa y minada de piratas, consiguieron llegar a su destino.

La Malinche (Río Coatzacoalcos, 1500 – Ciudad de México, ¿1527?). Acompaña a Hernán Cortés durante la conquista del Imperio Azteca. Era su traductora e intérprete y también ejercía como intermediaria y consejera política del conquistador. Con él tuvo un hijo, uno de los primeros mestizos de América. Su figura ha sido tanto vilipendiada por ser considerada una traidora como ensalzada por facilitar la fusión de los dos mundos.

Isabel de Moctezuma (Ciudad de México, 1509/1510-1550). Considerada la última emperatriz azteca. Tecuichpo Ixquixóchitl, en su nombre nativo, era hija del emperador Moctezuma II y representa el origen de la nobleza hispano-mexicana. Tuvo una hija con Hernán Cortés, Isabel Cortés, que fue reconocida como noble por Carlos V. Isabel de Moctezuma tuvo como quinto marido al hidalgo cacereño Juan Cano de Saavedra. Con él tuvo cinco hijos y uno de ellos, Juan, regresó a Cáceres y reclamó los derechos patrimoniales de su madre como noble. De él conserva Cáceres el Palacio de Moctezuma, actual sede del archivo provincial.

Fuente: https://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/cultura/ellas_1257662.html

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